
Universidad Técnica de Machala
Unidad Académica Ciencias Empresariales
Hotelería y Turismo
Nombre: Rene Andrés Matute Perez Curso:
3er nivel “A”
Fecha: 18/01/2017 Prof.: Lcda.
Monica Nugra Bethancourt
Ecosistemas que están en peligro
Algunos de los ecosistemas más
preciosos de la Tierra están sufriendo daños que amenazan de forma importante
su integridad. La selva tropical disminuye constantemente su extensión al ser
talada y quemada. Los bosques templados se encuentran enfermos en grandes áreas
de todo el mundo. Muchos suelos están en peligro de desertización por la
excesiva erosión y su mal uso. Amplias zonas de coral pierden el color y
mueren. Muchas especies están extinguiéndose o gravemente amenazadas. Estas y
otras realidades de nuestro planeta son fenómenos lo suficientemente serios y
graves como para alertar a la sociedad humana a que ponga los medios necesarios
para frenar el deterioro. (Ciencias de la tierra y el medio ambiente, 2014)
1. Mar de Aral
El Mar de Aral ha pasado de ser el cuarto lago más grande del
mundo a no aparecer entre los veinte primeros. Solo resiste un 10% de una
superficie que superó los 67.000 km2, tanto como Aragón, Navarra y el País
Vasco juntas. Aunque ahora se invierten esfuerzos para recuperarlo desde su
parte más septentrional, los expertos consideran que ha entrado en colapso
porque ha perdido su biodiversidad original, incluidas 28 especies de peces
endémicos. Además, el legado de pesticidas, desertización y salinidad que
dejaron los cultivos de algodón y cereales que se regaban con sus aguas
mantiene un efecto letal sobre la naturaleza y la población.
2. Bosques de acacias en la cuenca del Río Senegal
Causas similares a las que provocaron la desecación del Mar
de Aral se ciernen sobre las escasas feraces llanuras de inundación que
resisten en la cuenca del río Senegal, y muy especialmente sobre los bosques de
acacias (Acacia nilotica) que crecen en ellas. Presas, agricultura intensiva y
sobrepastoreo están acabando con cientos de años de convivencia pacífica entre
la biodiversidad y las comunidades indígenas. Estas habían aprendido a compasar
los aprovechamientos agrícolas y ganaderos con los períodos anuales de
inundación y sequía. Ahora, hasta las aves granívoras que colaboraban en este
equilibrio desaparecen y la ruptura del mismo provoca el desplazamiento forzado
de miles de indígenas y problemas de salud.
3. Turberas elevadas de Renania
Depresiones, zonas encharcadas y montículos se reparten entre
estos humedales repletos de biodiversidad, que presentan una acumulación de
biomasa muerta que abomba el terreno. Esta acumulación alberga una gran reserva
de carbono, por lo que su paulatina destrucción libera grandes cantidades de
gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático. Aparte de las
llamadas de atención de los científicos que han colaborado en esta incipiente
lista de ecosistemas en peligro, la Comisión Europea, como parte de su labor de
conservación dentro de la Red Natura 2000, ha advertido del riesgo de desaparición
que corren en concreto las turberas de Hunsrück y Eifel, donde varias especies
de fauna y flora asociadas se han convertido en raras.
4. Matorrales de 'fynbos' de El Cabo
Hasta 8.500 especies de plantas vasculares (en todas las
islas británicas hay 1.400), el 70% endémicas, encierran estos matorrales de
fynbos, nombre de origen holandés que define a las “plantas de hojas finas”.
Por su variedad y colorido está catalogado como uno de los vergeles botánicos
de África, con semejanzas con nuestro monte mediterráneo. La expansión
urbanística, los incendios forestales y la agricultura amenazan a estos
matorrales por una doble vía: por la destrucción directa del hábitat y por la
invasión de especies exóticas, tanto vegetales como animales. En otra lista, la
de las Ecorregiones del WWF, también está considerado como uno de los
ecosistemas en mayor riesgo de desaparición.
5. Lagunas Coorong y estuario del río Murray
Con idéntico grado de amenaza al de la UICN (en peligro
crítico) cataloga el WWF dentro de su listado de Ecorregiones a este extenso
(140 kilómetros lineales) y complejo (lagunas, lagos, estuario, bosques de
ribera…) humedal situado al sureste de Australia. La declaración de una parte
como parque nacional y su reconocimiento como humedal de importancia internacional
(Convenio Ramsar) le ha salvado de desaparecer por completo, ya que solo se
mantiene intacto, pero de manera fragmentada, el 10% de la superficie original.
Numerosas entidades conservacionistas siguen lanzando la voz de alarma ante uno
de los impactos más notorios: el drenaje del humedal en dirección a tierras
agrícolas.
6. Manantiales kársticos del sur
Piccaninnie Ponds Karst Wetlands, también situado en la costa
meridional australiana, es igualmente un humedal de importancia internacional
incluido en el Convenio Ramsar. Sin embargo, las 862 hectáreas protegidas y
representativas de los sistemas kársticos, con manantiales ascendentes y otras
formaciones rocosas y de turba originadas por las aguas subterráneas, se
antojan claramente insuficientes para la comunidad científica. Para demostrar
el efecto devastador que ocasiona la pérdida de esa capa freática y la
continuidad de su afloramiento la UICN expone el caso del género de cangrejos
de agua dulce Euastacus: de las cincuenta especies que sobreviven en estos
ecosistemas, 17 están en peligro crítico de extinción y otros 17 en peligro.
7. Pantanos costeros de la cuenca de Sídney
Urbanización, minería del carbón, fracking, incendios,
efectos del cambio climático, carreteras, excesiva regulación hídrica, invasión
de especies exóticas… La propia Oficina de Medio Ambiente y Patrimonio del
estado de Nueva Gales del Sur, donde se encuentra enclavada la biorregión de la
cuenca de Sidney, reconoce las amenazas que acogotan a uno de los ecosistemas
más singulares de esta isla. La misma entidad recuerda que en los últimos 200
años se ha perdido o degradado el 60% del rosario de humedales costeros que
salpicaba y embellecía estas tierras. Aunque se traducen como pantanos, se
trata de llanuras costeras de inundación sobre fondos de arenisca que
sobresalen principalmente en la meseta de Hawkesbury.
8- Humedales de la cuenca Murray-Darling
Los ríos Murray y Darling (afluente del primero) forman una
gigantesca cuenca hidrográfica (dos veces España) trascendental para el
suministro hídrico de la zona más poblada de Australia (Adelaida, Melbourne y
Sidney) y para el mantenimiento de una de las mayores cotas de biodiversidad
asociadas a una gran variedad de pantanos, bosques y lagos. El problema es que
el conflicto entre las necesidades humanas (incluye una extensa área agrícola)
y ambientales afecta a ambas, ya que la excesiva regulación y explotación
hídrica ha llevado a la eliminación de la vegetación natural y la sequía
temporal de tramos del Murray (se estima que está al 18% de su capacidad), lo
que aumenta el grado de salinidad, que interfiere en el abastecimiento humano.
9- Bosques de laminariales de Alaska
Observar una tupida formación de algas gigantes
(laminariales) que pueden superar los 50 metros es lo más parecido a adentrarse
en un bosque submarino. Las aguas costeras de Alaska cuentan con muy buenas
representaciones de este ecosistema, que se encuentra entre los más productivos
del planeta por su capacidad de acogida para numerosas especies (incluidos peces
de explotación comercial), absorción de dióxido de carbono y freno de fuertes
oleajes. Sin embargo, la sobrepesca, fenómenos meteorológicos como El Niño y la
contaminación (vertido del Exxon Valdez de 1989) destruyen la cadena trófica
(afecta sobre todo a las nutrias de mar) y dejan vía libre para que los erizos
de mar devoren y deforesten los bosques de algas.
10- Arrecifes de coral del Caribe
Más de 116 millones de personas viven dentro de las costas
que dan al mar Caribe, a los que se añaden 20 millones de turistas anuales. Un
estudio del World Resources Institute junto a veinte organismos que trabajan en
la región sentenció en 2005 que dos tercios de los arrecifes están directamente
amenazados por actividades humanas, y estiman pérdidas económicas de 350 a 870
millones de dólares anuales por la disminución de la pesca de arrecife, el
turismo de buceo y los servicios de protección de la costa, al actuar como
barrera ante los efectos de temporales marinos. La presión turística, la
agricultura intensiva, la sobrepesca y el cambio climático (blanqueamiento del
coral) se alían para poner en peligro a este punto caliente de la biodiversidad
terrestre. (pais, 2015)
Puntos calientes en Ecuador
1. Hotspot Chocó-Darien– Occidente
del Ecuador
En este hotspot se encuentran
algunos de los bosques lluviosos más húmedos de la Tierra, siendo
particularmente diversos los anfibios, las plantas y las aves. De las 350
especies de anfibios que se encuentran ahí, 210 son endémicas – uno de los mayores
niveles de endemismo entre los hotspots. Las coloridas ranas venenosas son
algunos de los anfibios más llamativos de esta área.
El Hostpot Chocó-Darién – Ecuador
Occidental de 260,595 km2, a pesar de ser considerablemente más pequeño que el
Hotspot Andes Tropicales cubre un gran número de ecosistemas y, como resultado,
tiene niveles bien altos de diversidad de especies y endemismo. Acá hay algunos
de los bosques más húmedos de la Tierra. De las aproximadamente 9,000 especies
de plantas vasculares (plantas superiores que poseen vasos para transportar sus
nutrientes), en los bosques húmedos de sólo Chocó, aproximadamente 25% o 2,250
son endémicas; por ejemplo, aves, incluyendo migratorias, un total de 830
especies con 85 endémicas (10%). La porción sureña del hotspot es
particularmente importante; más de 60 especies y 140 subespecies de aves son
endémicas hasta el bosque seco tumbesino. Además se conocen 235 especies de
mamíferos de las cuales 60 son endémicas.
Entre las especies endémicas del
hotspot destacan el maquisapa (Ateles belzebuth) endémico de Ecuador; el pájaro
sombrilla (Cephalopterus penduliger); especies de anfibios venenosos (e.g.,
Phyllobates terribilis del río Saija) de los que ciertos grupos nativos extraen
el veneno de su piel para utilizarlo en la cacería con cerbatanas; el sapayoa o
pico ancho (Sapayoa enigma) única especie representante de una familia Incertae
sedis “aún no definida” (Sibley & Monroe,1990) del hotspot; y la amenazada
pava aliblanca (Penelope albipennis) que ocurre sólo en el bosque seco de
Tumbes en el sur del hotspot.
2. Los Andes tropicales
Componen la región más rica y más
diversa de la Tierra, y contiene la sexta parte de todas sus plantas en menos
del uno por ciento del territorio terrestre. Especies que varían desde
bromelias gigantes hasta minúsculos colibríes, forman parte de la gran
diversidad que se concentra aquí. El amenazado loro orejiamarillo y el oso de
anteojos son endémicos de los Andes tropicales. A pesar de que un cuarto de su
hábitat todavía sobrevive, los bosques de la región están seriamente amenazados
por la minería, la extracción de madera, la explotación petrolera y las plantaciones
de narcóticos.
3. Hotspot para observación de aves
Las áreas protegidas existentes en
la zona son las Reservas Ecológicas El
Ángel, Cayambe-Coca, Cotacachi-Cayapas y Los Illinizas, la Reserva Geobotánica
Pululahua, el Parque Nacional Cotopaxi y la Reserva de Vida Silvestre
Pasochoa. El Noroccidente de Pichincha
es considerado un HOTSPOT para observación de aves y en la provincia de
Imbabura existe un importante riqueza lacustre. (Apolo, 2014)
Lugares con categoría RAMSAR
Ecuador
es parte contratante desde 1990, entró en vigencia el 7 de enero de 1991 (22
años). A la fecha el país ha designado 18 sitios que abarcan alrededor de
286.659 ha, de las cuales el 86% se encuentra dentro de áreas protegidas y el
14% no cuenta con una categoría de protección oficial. A nivel regional tanto
la costa como la sierra tienen 49% de los humedales RAMSAR del país, el oriente
con 2% y la región insular no tiene humedales RAMSAR. (protegidas, 2014)
1) Manglares Churute
Reserva Ecológica Manglares
Churute
07/09/1990
Guayas
35042
|
2) Zona Marina Parque Nacional
Machalilla
Parque Nacional Machalilla
07/09/1990
Manabí
14430
|
3) Reserva Biológica Limoncocha
Reserva Biológica Limoncocha
10/07/1998
Sucumbíos
4613
|
15) Manglares del Estuario
Interior del Golfo de Guayaquil “Don Goyo”
No
02/02/2012
Guayas
15337
|
4) Abras de Mantequilla
No
14/03/2000
Los Ríos
22500
|
5) La Segua
No
07/06/2000
Manabí
1836
|
6) Isla Santay
Área Nacional de Recreación
31/10/2000
Guayas
4705
|
13) Complejo Llanganati
Parque Nacional Llanganates
25/06/2008
Tungurahua, Cotopaxi
30355
|
7) Laguna de Cube
Reserva Ecológica Mache Chindul
02/02/2002
Esmeraldas
113
|
8) Refugio de Vida Silvestre
Isla Santa Clara
Refugio de Vida Silvestre Isla
Santa Clara
02/02/2002
El Oro
46
|
9) Parque Nacional Cajas
Parque Nacional Cajas
14/08/2002
Azuay
29477
|
17) Sistema Lacustre Lagunas
del Compadre
Parque Nacional Podocarpus
15/12/2012
Loja y Zamora Chinchipe
23962
|
10) Humedales del Sur de
Isabela
Parque Nacional y Reserva
Marina Galápagos
17/09/2002
Galápagos
872
|
11) Reserva Ecológica de
Manglares Cayapas-Mataje
Reserva Ecológica de Manglares
Cayapas-Mataje
12/06/2003
Esmeraldas
44847
|
12) Complejo de Humedales
Ñucanchi Turupamba
Parque Nacional Cayambe Coca
05/06/2006
Napo, Pichincha
12290
|
18) Sistema Lacustre Yacuri
Parque Nacional Yacuri
15/12/2012
Loja y Zamora Chinchipe
27760
|
14) La Tembladera
No
06/12/2011
El Oro
1471
|
16)Reserva Ecológica El Ángel
Reserva Ecológica El Ángel
07/12/2012
Carchi, 17003
|
Bibliografía
Apolo, F. (2014). Fernathalia. Obtenido de http://fernathalia.blogspot.com/2013/01/hotspots-del-ecuador.html
Ciencias de la tierra y
el medio ambiente. (2014). Obtenido de
http://www4.tecnun.es/asignaturas/Ecologia/Hipertexto/12EcosPel/100EcosPelig.html
pais, E. (14 de 09 de
2015). Obtenido de http://elpais.com/elpais/2015/09/02/ciencia/1441207228_578712.html
protegidas, S. n.
(2014). Obtenido de
http://areasprotegidas.ambiente.gob.ec/es/content/sitios-ramsar

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